Argosailing Castillo de Sancti Petri

El Castillo de Sancti Petri se puede visitar mediante una visita guiada, donde un monitor  le explicará y mostrará los vestigios históricos que este Templo guarda entre sus muros.

La única manera de poder acceder a la isla del Castillo es en Barco. Argosailing pone a su disposición un barco, desde el Puerto de Sancti Petri, para trasladarle al Castillo y, posteriormente a la visita, retornarle de nuevo al Puerto.

Precios.- 10€/pax sin visita guiada.

                   15€/pax con visita guiada.

Visión histórica y actual del Castillo de Sancti Petri 

El islote de Sancti Petri se sitúa en la desembocadura meridional del caño de Sancti Petri del que recibe su nombre. Antiguamente estaba unido a la isla de Cádiz por una vía que hoy no existe debido a la acción del mar, existiendo todavía vestigios de dicha unión.

Según los datos que nos proporcionan las fuentes clásicas, la expedición que fundó Gadir, allá por el año 110a.c. levantó en la parte oriental de ésta un santuario, el templo de Hércules o Melkart fenicio-protector de navegantes y comerciantes-, que actualmente se correspondería con la isla de Sancti Petri, en cuya entrada, según Estrabón, los navegantes ofrecían sus sacrificios, siendo uno de los más importantes santuarios de la Antiguedad.

Pomponio Mela, renombrado historiador latino, aseguraba que bajo el templo se encontraban los restos del mismo Hércules, alcanzando por este motivo gran fama. Diversas fuentes históricas afirman que fueron muchos los personajes que visitaron este templo.

Anibal llegó a la isla para ofrendar votos al dios antes de partir hacia la conquista de Italia.

También cuentan que Julio Cesar visitó el templo, donde soñó sus victorias justo tras haber lamentado ante el busto de Alejandro Magno el haber llegado a la edad del macedonio sin haber alcanzado logros.

Fueron los tirios quienes fundaron “Gadeira” y construyeron la ciudad en la parte occidental y ubicaron el santuario en su parte oriental, el cual estaría probablemente formado por un conjunto de diversos edificios y donde el templo quedaría en la zona más antigua: un amplio patio abierto y en cuya puerta encontraríamos dos grandes columnas. Estas son las famosas puertas que representaban, repujados en bronce, los trabajos de Hércules.

Los historiadores afirmaban que el templo se fundó durante la guerra de Troya a principios del S. XII a.c.

En las columnas de la entrada, probablemente de bronce, los navegantes hacían sus sacrificios. Abundaban en el santuario los altares de bronce con el fuego sagrado o mostrando escenas de la vida de Hércules.

Fue en época de Trajano cuando el templo alcanzó su máximo esplendor, encontrándose numerosas estatuas de la época en los restos del templo que adivinan la significativa relevancia que alcanzó el santuario. Su decadencia comenzó en el siglo IV, perdiendo su pasada grandeza por completo durante el dominio Visigodo. Vestigios de esta época, rescatados de forma accidental de las aguas circundantes, pueden contemplarse hoy en día en el Museo de Cádiz. Entre ellos puede destacarse la escultura thoracata de emperador en bronce mostrando al emperador divinizado datada a finales del siglo I o comienzos del siglo II.

A partir de este momento empezó a sufrir ataques y destrucciones, la acción del mar, la explotación de canteras de piedra ostionera y sucesivas ocupaciones que sobre él provocaron prácticamente la desaparición del santuario, quedando de él algunos indicios arqueológicos, pese a ello no se ha realizado ninguna excavación arqueológica seria en la zona. La destrucción final del castillo queda recogida en una crónica medieval traducida por Claudio Sánchez Albornoz en la que se afirma que fue arrasado durante las invasiones almorávides.

Es importante recordar, ya que constituye un error frecuente, que no se debe confundir el actual castillo con aquel templo de Hercules-Melkart. No existe evidencia de que este último estuviese ubicado físicamente en el actual islote de Sancti Petri aunque si en sus cercanías. No olvidemos que la morfología del litoral circundante ha cambiado notablemente desde la edad del bronce.

El castillo actual

En el S. XIII, el almirante genovés Benedetto Zacarias construyó una torre en el islote, durante la reconquista de Cádiz.

El castillo es un conjunto de edificaciones levantadas a partir del S. XVI y sobre todo del S. XVIII, como baluarte defensivo contra los ataques de piratas, poco antes de ser duramente bombardeado por el ejército francés de 1810 a 1812 durante la guerra de la Independencia. Durante estos años fue usado ocasionalmente como prisión como lo atestiguan los informes secretos del Marqués de Villel  a Martín de Garay  en 1809 en los que hay referencias a varios presos políticos en él recluidos. Posteriormente en 1823 durante el segundo bloqueo francés fue el escenario de frecuentes escaramuzas siendo brevemente ocupado por los franceses.

Su funcionalidad no es solo turística, ya que en 1918 se instaló en la torre del homenaje un faro eléctrico que, además de servir de baliza al islote, actúa de recalada para la entrada al caño donde se encuentra el puerto deportivo. Sumamos a esto que en la terraza del faro existe un vértice de la red geodésica nacional, situado en el eje geométrico de la cúpula acristalada que protege el equipo óptico del faro. En el año 2010 culminaron las obras de restauración que cambiaron el aspecto ruinoso del baluarte.

Protección

Fue declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento. Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español. En 1993 la Junta de Andalucía otorgó un reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Autónoma de Andalucía

Rehabilitación

Vista del castillo de Sancti Petri desde la playa de la Barrosa, julio de 2013.

El castillo se encontraba en un avanzado estado de deterioro, debido en parte a la acción de la naturaleza y en parte al abandono que ha sufrido en las últimas décadas, por lo que la Junta de Andalucía llevó a cabo una ambiciosa rehabilitación. Con motivo de la celebración del Bicentenario de las Cortes de Cádiz el castillo de Sancti Petri fue rehabilitado, en una obra adjudicada por el Ministerio de Medio ambiente Medio Rural y Marino a las empresas Acciona Infraestructuras y Freyssinet. La obra contó con un presupuesto de 3.671.000 euros y se terminó en marzo de 2010, fecha a partir de la cual el castillo queda abierto para el público. A propósito de la restauración hay una cierta polémica con el color escogido entre los que prefieren el color natural de la piedra al que tiene actualmente. 9 Los estudios previos al inicio de la intervención incluyeron:

  • Análisis de los criterios de intervención en estructuras pertenecientes a patrimonio
  • Estudio de los antecedentes históricos
  • Trabajos topográficos y batimétricos
  • Auscultación y levantamiento de daños
  • Estudio climático
  • Caracterización mecánica de los materiales empleados
  • Caracterización petrográfica de los materiales empleados
  • Estudio de dinámica del litoral
  • Dimensionamiento del pantalán
  • Estudio del plan de puntos de Inspección

Por desgracia la restauración no se realizó con el respeto debido a la estructura y técnicas constructivas originales. En este sentido hay que destacar la omisión de las técnicas de enlucido y encalado originales que ha resultado en la destrucción parcial de las inscripciones y dibujos incisos del siglo XVIII que en diversos puntos del castillo permanecían perfectamente conservados previamente a la intervención. También son de lamentar la destrucción de un muro de piedra ostionera y mampostería en el sector noroeste, la construcción de un pantalán macizo de hormigón (55 metros de largo por 6 de ancho) y la reconstrucción, sin respeto a la traza original, del sector sur. Estos factores inducen a valorar la intervención como polémica, si no lamentable.